miércoles, 6 de abril de 2011

Y LA IGLESIA LA SIGUE CAGANDO...

Por si no lo sabían, el representante de la Iglesia Católica de Bélgica recibió cuatro pastelazos bien dados en la cara por decir una sarta de pelotudeces tales como que la epidemia del VIH es parte de una "justicia intrínseca", estar en contra de los homosexuales y obviamente en contra del aborto.

Cuatro pastelazos es poco para un sujeto que no tiene el menor reparo en decir cualquier barbaridad que se le cruza por su anacrónico y marchito cerebro. Hemos visto a lo largo de la historia cómo este tipo de gente (si así se les puede llamar) han condenado a grandes grupos poblacionales o sociales, condenando la diferencia que es lo que en definitiva nos enriquece como humanidad.