sábado, 15 de octubre de 2011

Asignación Universal según Miguel Del Sel: el MIDACHI-Pro-Derechista


Si hay dos medidas de gobierno nacional que han sido ejemplo para muchos países latinoamericanos y no latinoamericanos, son Asignación Universal por Hijo (AUH) y Asignación Universal por Embarazo (AUE).

Creo que es muy importante entender el espíritu de estas medidas. No son medidas clientelistas por que las reciben todxs aquellxs que cumplen con los requisitos. No podemos decir que el gobierno te da la asignación a cambio de un voto. Tampoco son subsidios. Los subsidios son cantidades de dinero que recibe una persona o entidad, de manera excepcional, como ayuda para satisfacer una necesidad determinada. Esto es una asignación, es decir, es la cantidad de dinero que se da a una persona o institución de manera periódica.

La palabra subsidio tiene en argentina una connotación negativa. Se la asocia con la limosna, con el clientelismo, con la beneficencia. En ese sentido, la asignación es un derecho que les corresponde a las personas para dignificarlas.

Asignaciones Universales por hijo y embarazo entrañan el reparo del Estado a la vulneración de derechos que debió garantizar siempre, tales como el derecho a la salud y a la educación.

En este sentido, existe una contraprestación, por ponerle un nombre, de parte de lxs beneficiarixs de estas asignaciones: lxs niñxs debe ir a la escuela y deben llevar controles médicos periódicos. De esta manera se lxs incluye dentro del sistema educativo y de salud.

Digo esto por que recientemente leí una nota en un medio mendocino donde el midachi Miguel Del Sel dice que gracias a la asignación universal por embarazo las adolescentes de entre 12 y 13 años se “embarazanpara recibir una platita”.

Yo quisiera saber si el Sr. Del Sel mantiene un/a hijx con doscientos setenta pesos. En ese sentido es ilógico pensar que las mujeres pobres decidan ser una “fábrica de niñxs” para poder cobrar “esa platita”.

La asignación no es más que una ayuda. Si tuviéramos en debate una asignación de dos mil pesos, entonces se podrían considerar los dichos de midachi pro – derechista. Pero considerando el poco dinero que representa la asignación no podemos oír siquiera las burradas de este personaje.

Sr. Midachi, no es que las niñas se embaracen para recibir una platita, el tema es que cada vez más chicas embarazadas asisten a los controles, por que de no hacerlo, no cobrarían nada. No se triplicaron los embarazos adolescentes, se triplicaron las visitas al/a obstetra. No sea ignorante Sr. Midachi-Pro-Derechista. Antes de tirar esos dardos, piense un poco en la cantidad de gente beneficiada no solamente de manera económica, sino también en cuestiones de derechos.

miércoles, 12 de octubre de 2011

El Parlamento argentino tratará la interrupción del embarazo el mes próximo

América Latina tiene algunas de las leyes más restrictivas del mundo respecto del aborto. Pero, por primera vez en la historia, una mujer tiene en sus manos la posibilidad de iniciar el cambio.

Apenas 15 años atrás, el Gobierno peronista de Argentina era uno de los principales aliados políticos del Vaticano en su cruzada contra el aborto. Ahora, con un nuevo Gobierno peronista, todo ha cambiado.

El Parlamento argentino comenzará a tratar el asunto el mes próximo. El proyecto de ley que ha logrado mayor consenso -lo firman 250 organizaciones de mujeres y 50 legisladores- es claro y sencillo: propone que toda mujer podrá interrumpir su embarazo, si lo desea, hasta la semana 12 de gestación y más adelante si corre riesgo su salud o su vida, si fue violada, o si el feto tiene malformaciones graves.

El proyecto más conservador -que no tiene el mismo consenso pero es impulsado por el presidente de la comisión que discutirá el tema- pretende solo agregar una coma en el artículo vigente del Código Penal que estipula que la interrupción del embarazo está permitida si este "proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente". Sin la coma, se interpreta que solo puede abortar una mujer idiota o demente que, además, haya sido violada. Con la coma, no se pedirá a esta última el prerrequisito de la idiotez. (La otra excepción aceptada es que la mujer corra un grave riesgo para su salud).

En principio, parece no existir razón para que no se apruebe el primer proyecto. La realidad ha sobrepasado hace tiempo la letra muerta de la vieja ley. Medio millón de mujeres, aproximadamente, aborta cada año en Argentina. Unas 3.000 han muerto por complicaciones desde 1983, cuando comenzó la democracia, y otras miles sufren secuelas.

Como en otros países de América Latina, en Argentina el aborto es una cuestión de clase: solo las mujeres sin recursos arriesgan vida y salud. Las excepciones actuales son hipócritas: todas estas mujeres corren riesgos y si la demente violada del Código Penal no puede costear una clínica privada, tiene que enfrentarse al temor de los médicos, que reclaman, para cubrirse, la venia previa de un juez, que siempre tarda demasiado en fallar.

La opinión pública tampoco es un obstáculo. Las encuestas revelan que entre un 43 y un 60% de la población está en contra de que la ley castigue a las mujeres que abortan. Un obispo admitió tácitamente que la mayoría desea el cambio: "Las leyes", protestó, "no pueden basarse solo en el consenso".

La Iglesia católica es, como en el resto del continente, la principal oposición. Pero la jerarquía eclesiástica argentina atraviesa el punto más bajo de su historia. El expresidente Néstor Kirchner le propinó la mayor derrota con la aprobación de la ley de matrimonio igualitario, que habilitó el casamiento entre personas del mismo sexo. Las amenazas de excomunión no sirvieron de nada: los impulsores de la ley obtuvieron éxitos arrolladores en las últimas elecciones.

En estos días, además, se debate en el Senado una ley de muerte digna, otra medida que la Iglesia rechaza. Que se discuta la eutanasia y no haya escándalo alguno es otra señal de que la sociedad argentina está más avanzada que la legislación en estos temas.

Pese a este panorama favorable, los legisladores que impulsan la nueva ley no parecen convencidos de lograr siquiera que se discuta en sesión plenaria del Parlamento.

¿Por qué?

Si uno les pregunta, responden como analistas: solo habrá ley cuando la presión social lo imponga; no hay un movimiento social fuerte que sirva como interlocutor; la comunidad gay argentina fue muy hábil y actuó en conjunto, pero las organizaciones de mujeres tienen 250 portavoces y casi tantos puntos de vista, etcétera, etcétera.

La verdadera razón es muy sencilla: los políticos tienen miedo. Necesitan fingir que una pistola les apunta a la cabeza para atreverse a un cambio.

La política argentina vive una dramática falta de liderazgos. El Congreso, en teoría dominado por las fuerzas de oposición, no ha logrado sancionar una sola ley significativa en lo que va del año. Los opositores saben que no tienen oportunidades de éxito en las elecciones presidenciales de octubre: marchan hacia una masacre. Los partidos están huérfanos y las organizaciones sociales lucen débiles. Solo hay una fuente de poder: el Gobierno.

Durante el tratamiento de la ley de matrimonio igualitario, el año pasado, fue el expresidente Kirchner quien esgrimió la pistola sobre la cabeza de los timoratos legisladores. Tras la victoria, Kirchner comentó a dirigentes de su partido que en su siguiente mandato, que esperaba conseguir este octubre, impulsaría la despenalización del aborto. Murió un año antes de ese triunfo. Toca a su viuda, la presidenta Cristina Kirchner, ganadora con el 50% de los votos en las primarias de agosto (se espera que iguale o supere este resultado en las presidenciales), cumplir esta promesa.

¿Lo hará?

Algunos elementos podrían indicarlo. La presidenta ha hecho saber que en su segundo y último mandato aspira a dejar un legado que supere las luchas facciosas de los últimos años. El lugar de la Argentina en la región y su propia proyección internacional le importan mucho. Cuando Argentina aprobó la ley de matrimonio igualitario, aceleró el debate en Colombia, México, Uruguay, Brasil, Chile, Perú y Paraguay. Lo mismo podría ocurrir con la ley de despenalización del aborto, que solo existe en Cuba y el DF mexicano.

Pero la presidenta no ha enviado aún señales definitivas. En su reciente biografía autorizada mantuvo la ambivalencia: "Yo no estoy de acuerdo con el aborto, pero no digo que tengo razón". Algunas feministas vieron allí un guiño. Su marido, antes de morir, decía que para ella el tema era conflictivo en términos personales: en su juventud había perdido, en forma traumática, un embarazo avanzado. Según el difunto expresidente, ella no alentaría una ley, pero tampoco se opondría.

Eso no es suficiente. En estos ocho años en el poder, más allá de las críticas, los Kirchner han saldado varias deudas pendientes de la democracia: el juicio a los crímenes de la dictadura, el aumento histórico en las jubilaciones, la ley de matrimonio igualitario, la designación de una Corte Suprema de Justicia independiente y, más reciente, la ampliación de la Asignación Universal por Hijo para que incluya a las embarazadas a partir del tercer mes de gestación (hasta ahora, el subsidio solo tocaba a familias con hijos ya nacidos).

Al anunciar esta última medida, Cristina Kirchner afirmó: "La evolución de la mortalidad materna, que tiene que ver siempre con la injusticia social, sigue siendo el gran separador y negador de derechos". El aborto es la primera causa de mortalidad materna en Argentina. Si la presidenta cree en lo que dice, impulsar la despenalización del aborto debe ser su próxima tarea.
 
"Graciela Mochkofsky es periodista y escritora argentina"
 
Fuentes: El País 

martes, 11 de octubre de 2011

12 de Octubre: Día de la Diversidad Cultural Americana

¡Qué bueno que hoy se celebra el Día de la Diversidad Cultural Americana! Hasta no hace mucho se "celebraba" el día de la raza. Yo mas bien diría el día del exterminio, la conquista y el sometimiento.

Actualmente se busca promover desde distintos organismos una reflexión permanente acerca de la historia y encaminar hacia el dialogo para una diversidad cultural, como también allí están en pie la promoción de los Derechos Humanos de nuestros pueblos originarios, como lo marca la Constitución Nacional en su articulado sobre la igualdad de las personas, dándole la garantía del respeto a la identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural.

Una verdadera fecha para recordar, celebrar y trabajar para el bienestar de todas las culturas. Se trata de una fecha que habilita actualmente profundas reflexiones y debates, como también expresa las reivindicaciones de los pueblos originarios del continente americano.

Menos mal que recapacitamos y pudimos cambiar esto:

 por ésto:


sábado, 8 de octubre de 2011

UNA LAVADA DE CARA

La modelo Natalia Fassi en una campaña "provida"
Frente al debate en el Congreso nacional para que se trate la despenalización del aborto y después del fracaso de la estrategia desembozada que pusieron en juego los sectores fundamentalistas para oponerse a la reforma de la ley de matrimonio, estos mismos sectores han maquillado sus argumentos: ya no se habla de matar niños para referirse al aborto ni se ponen por delante cuestiones confesionales. En cambio, eligen cuestionar cifras o evaluar la intensidad de posibles traumas.

“A medida que la sociedad va reconociendo los efectos de los abortos inseguros y el derecho de las mujeres de tomar decisiones sobre su vida, los sectores más fundamentalistas –que no reconocen ni respetan la diversidad de posiciones morales y éticas– empiezan a intentar desarrollar argumentos nuevos porque los viejos ya no son suficientes para convencer o para vencer”, apunta la socióloga Silvina Ramos, investigadora del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes) y miembro del Comité Asesor de Investigaciones de Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La abogada Perla Prigoshin, coordinadora de la Comisión Nacional de Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género (Consavig), coincide: “Los grupos antiderechos están modernizando sus manifestaciones contra la despenalización del aborto para simular ser menos cavernícolas. Lo que hacen, en realidad, es correr el eje del debate. Por ejemplo, intentan aplicar un ‘traumatómetro’ que mida la diferencia entre proseguir un embarazo no deseado o interrumpirlo; ponen en cuestión las cifras referidas a la cantidad de abortos que se realizan por año en el país; debaten cuál es el instante de iniciación de la vida y si estamos ante un embrión, un feto o un niño; comparan el embarazo no deseado con el vientre subrogado y tantas otras chicanas. Con esto pretenden oscurecer la más cruel de las verdades: los abortos se siguen realizando en nuestro país y la penalización condena a correr el riesgo de morir sólo a las mujeres de las clases populares”.

Ramos analiza este nuevo debate como el final de una batalla (casi) ganada: “Son las últimas argumentaciones de una mirada que ya no sabe más qué hacer para combatir algo que avanza. Los fundamentalistas ya no pueden discutir con argumentos razonables e inventan cualquier cosa. Antes la posición sobre la legalización del aborto dependía de puntos de vista. Pero ahora directamente dicen mentiras, que son manotazos de ahogado ante una sociedad que está a favor de que la ley ampare a las mujeres”.

Los que siguen son algunos de esos nuevos argumentos que se escucharon en diversos programas de televisión que dieron cuenta del debate en torno de la despenalización del aborto dentro del Congreso, que se retomará en el mes de noviembre.

1. No es cierto que en la Argentina se producen 500.000 abortos por año.

“Es un argumento lamentable que no se sostiene porque el estudio que se realizó en la Argentina fue hecho con una metodología reconocida por la OMS. Es un cuestionamiento extremadamente débil y de mala fe”, subraya Ramos. La diputada porteña María José Lubertino analiza: “Estas son las cifras oficiales y nosotros/as confiamos en esos datos, pero así no fueran 500.000 abortos estamos discutiendo un derecho. Y si es legal, seguramente, se reducirán los abortos. Nosotras queremos reducir muertes, secuelas, abortos y todo tipo de práctica que puedan implicar algún ejercicio de violencia contra las mujeres”.

La activista de la Colectiva Feminista La Revuelta, de Neuquén, Ruth Zurbriggen, y de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito reflexiona: “Los sectores antiderechos insisten con la falsedad de estos datos. Otra vez, encabezan una cruzada anticientificista. Siempre descreen de las evidencias empíricas que atentan contra sus preceptos; cuentan en su haber con un historial de violaciones, torturas, mutilaciones, persecuciones en pos de imponer sus creencias. Y, en estos tiempos, los aterra saber que las mujeres decidimos, que no registramos sus mandatos de maternidad como destino y que no tienen el poder supremo-divino sobre nuestros cuerpos. No lo registran porque saben que es hora de los abortos legales en Argentina”.

2. El trauma post aborto es más grave que la realización de un aborto.

“El supuesto efecto negativo en la vida psíquica de una mujer que atraviesa un aborto no tiene ninguna evidencia científica –refuta Ramos–. La información disponible muestra que las mujeres experimentan, después de la experiencia de un aborto inducido, una variedad muy amplia de sentimientos conforme a las condiciones en que ese aborto tuvo lugar. Si una mujer tuvo que realizarse un aborto en condiciones en las que corre riesgo su vida o después de una violación es obvio que va a sufrir stress porque un embarazo fruto de una violación es una salida a una situación dramática.”

Lubertino compara: “Los abortos legales y seguros tienen menos riesgo que sacar una muela. El gran problema del aborto hoy se vincula más con la culpabilización de la mujer que con la práctica”. Mientras que la diputada nacional Cecilia Merchán remarca: “El trauma es totalmente evitable si se legaliza el aborto y se realiza en condiciones seguras. Por otro lado, hay embarazos no deseados cuyo trauma es enorme, como por ejemplo el caso de Romina Tejerina”.

La médica Mabel Bianco y presidenta de la Fundación Estudios de la Mujer (FEIM) explica: “El aborto no es un proceso alegre para la mujer. Sin embargo, el trauma de un embarazo no querido, como por ejemplo en las mujeres violadas, es mucho más grave y con secuelas de por vida porque durante meses vive la terrible ambivalencia frente al feto: odio por ser el recuerdo de la violación y el sentimiento de afecto a ese feto que engendra. Una vez que nace esto se agrava porque ve frente a sí al niño que le recuerda la violación. Es un acto de sadismo obligar a las mujeres a vivirlo”.

Marta Alanís, integrante de Católicas por el Derecho a Decidir Argentina y de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito apunta: “Las secuelas psicológicas adversas sólo se producen en un pequeño porcentaje de mujeres. En cambio la frecuencia y gravedad de esas consecuencias son mucho más altas entre las mujeres a quienes se niega un aborto y los nacidos como resultado de esa imposibilidad de acceder al aborto. También hay mujeres que sufren de depresión pero tenían este padecimiento antes de embarazarse e interrumpir el embarazo. Otras sufren consecuencias psicológicas cuando interrumpen un embarazo deseado por malformaciones graves o incompatibles con la vida. En todas las situaciones las consecuencias psicológicas por practicar un aborto no superan a las que se producen después del parto o puerperio. Es importante remarcar que gran parte de las consecuencias psicológicas, como la culpa, son generadas por aquellos grupos religiosos que abruman a las mujeres con discursos irrespetuosos de sus decisiones”.

3. Si la Justicia no autorizó a un varón a decidir no ser padre después de haber congelado embriones con su ahora ex esposa, una mujer tampoco puede interrumpir un embarazo.

“Desde todo punto de vista (filosófico, científico) un embrión no es un niño, ni siquiera es un feto, por eso tiene un tratamiento distinto. El fundamentalismo de la Justicia llegó al punto de obligar a una persona, contra su voluntad, a ser padre a pesar de su derecho a decidir. Ni siquiera en el texto del Código Civil se dice que hay protección si no es en el seno materno. Incluso el concepto de “persona por nacer, que tampoco es un concepto que impida la interrupción voluntaria del embarazo, habla desde la concepción en el seno materno”, señala Lubertino. Y muestra cómo obligar a un varón a ser padre antes de que se produzca el embarazo puede ser un boomerang ideológico contra las mujeres: “Hasta tanto se produce la implantación en el útero sería absolutamente revocable la voluntad del padre de llevar adelante ese embarazo y esa posterior paternidad”.

4. En vez de abortar, las embarazadas que no quieren ser madres pueden dar a su hijo/a en adopción.

Alanís descarta: “La maternidad no es aguantar, no es destino, no es desgracia o mala suerte. La maternidad es un acto consciente, voluntario, que implica un compromiso amoroso con otro ser humano para toda la vida. La adopción es una necesidad de las y los menores cuando quedan huérfanos/as y no un derecho absoluto de las personas que no pueden engendrar hijos. Se pretende que todos los embarazos no deseados lleguen a término para satisfacer una demanda egoísta de otros sin respetar la decisión de la mujer gestante”.

5. Si el alquiler de vientres demuestra que una mujer puede gestar un embarazo y luego desprenderse del bebé. ¿Por qué no pueden hacer lo mismo con un embarazo no deseado?
“Hay muchas posiciones dentro del feminismo que no acompañan la maternidad subrogada porque se está usando a una mujer como una incubadora y es la misma discusión que con la prostitución o la explotación sexual. Pero la duda es si prohibiéndolo no se genera un mercado paralelo que va a terminar con mujeres que tienen menos recursos y, por eso, alquilan su vientre”, señala Lubertino. Aunque, igualmente, diferencia esta mirada crítica de una comparación con la decisión de abortar: “Pero la diferencia central es que quien alquila su vientre lo hace voluntariamente. En cambio, ante un aborto, hay una mujer que no desea ser madre”.

Esteban Paulon, presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (Falgtb) dice: “Por supuesto que estoy a favor del alquiler de vientres por parte de gays y personas trans. Me parece que es obvio que una cosa es la decisión autónoma de una mujer que puede tener un embarazo deseado para subrogación a una mujer que queda embarazada sin desearlo y se le propone como alternativa que –sin nunca haberlo proyectado– lleve a término ese embarazo para darlo en adopción”, diferencia. “Es un debate en torno de la autonomía y libertad de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos, por lo tanto plantear que una mujer que sufre un embarazo no deseado y decide abortar va a llevar a término ese embarazo como si fuera una incubadora lesiona este principio. Sería interesante preguntarle a una mujer con varios hijos a la que se le pide llevar a término un embarazo no deseado para dar en adopción al niño/ niña a cuál de sus hijos elegiría para dar en adopción”, propone.

Fuentes: Lucía Peker - Las 12 - 07 de Octubre de 2011

miércoles, 28 de septiembre de 2011

EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL: Previniendo ITS/VIH y embarazos no deseados.

Hoy, 28 de setiembre, se conmemora el Día Internacional de la Lucha por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe

No alcanza con la despenalización del aborto. Necesitamos Aborto Legal, Seguro y Gratuito que nos garantice el acceso a la Salud Integral.

En Argentina el tema se debate no desde un espacio de políticas públicas o Derechos Humano, sino desde un punto de vista moral. Los argumentos para entorpecer una ley que garantice el aborto legal son tan escasos y tan poco sustentados en evidencias que refutarlos sería perder el tiempo.

Los argumentos en pos del derecho a la IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo) son de base científica y social. Es sabido que para la comunidad científica el embrión de menos de doce semanas de gestación no es una vida. En este sentido se debe primar el derecho de autonomía de la mujer sobre el embrión. Es sabido también que, en cifras oficiales, en argentina mueren entre 3500 y 5000 mujeres por año por abortos practicados en condiciones insalubres. Esto se constituye en la primera causa de muerte de mujeres en estado de gestación, dato no menor para tener en cuenta a la hora de pensar en, lo que algunos sectores llaman, grupos provida. Privilegiar la integridad del embrión sobre la integridad de la mujer es seguir sosteniendo el concepto heteronormativo, sexista y machista heredado de la cultura judeo-cristiana de la reducción de la mujer a la condición de madre, sin tener en cuenta los deseos de esas mujeres. 

El aborto legal no constituye un método anticonceptivo. Si así fuera y suponiendo que la población lo tomara de esta manera, tendríamos que sentarnos a pensar en qué fallamos como sociedad, como dirigentes de Estado, como OSC, etc., para que ese concepto de "aborto anticonceptivo" se esté popularizando. El ministerio de Educación de la Provincia de Mendoza tiene la obligación de hacer una autocrítica en este sentido. No es posible ni justo que habiendo una ley nacional de Educación Sexual Integral (N° 26.150) que debería regir en todo el territorio nacional, Mendoza se haga la desentendida y nos niegue derechos humanos reconocidos por la Nación y garantizados por Tratados Internacionales: El derecho a la Salud y el derecho a la Educación.

De esta manera, el proyecto de ley sobre aborto legal es ampliamente plural y garante de estos derechos vulnerados. La consigna es clara: "Educación Sexual para DECIDIR, Anticonceptivos para NO Abortar y ABORTO LEGAL para no MORIR".